Gobiernos locales renovados: ¿Qué esperar tras los comicios municipales y regionales?

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Una vez finalizado el proceso electoral municipal y regional, el país entrará a una etapa donde los reelectos o nuevos alcaldes elegirán a los funcionarios que los acompañarán en su trabajo de los próximos cuatro años. Las decisiones que se tomen en torno a la elección del personal repercutirán para bien o para mal en la eficiencia de las futuras gestiones.

eleccion_funcionarios.jpgFinalizado el proceso electoral municipal y regional, entramos a la etapa de ir perfilando la transferencia o renovación de poderes, la misma que debe darse de manera ordenada, eminentemente técnica y como establece la ley. Paralelo a este proceso, debe realizarse una correcta elección de los funcionarios de confianza que acompañarán a los reelectos o nuevos alcaldes.

Con relación al proceso de elección de los funcionarios, resulta fundamental que las personas seleccionadas tengan experiencia y estén capacitadas para realizar labores de gestión. Asimismo, es importante que posean una solvencia moral y ética que permita hacer de su gestión la más transparente posible, que esté de acuerdo no solo con el cumplimiento estricto de las normas legales, sino que exista en todo momento la clara intención de servir a su comuna.

Los alcaldes tienen la dura tarea de evaluar concientemente y de manera objetiva a quienes serán sus próximos funcionarios, los mismos que lo acompañarán en el éxito ofrecido a sus electores o al fracaso anunciado por una mala elección. Aquí, es clave la evaluación minuciosa de los currículum de los postulantes para evitar sorpresas a futuro que deterioren la imagen de la gestión (funcionarios procesados o con una serie de responsabilidades que hagan inviable el trabajo).

Resulta claro que si la elección es la correcta, las gestiones podrán iniciar su proceso correctamente sin tener que hacer de los primeros meses de gestión una etapa de aprendizaje en el campo y con las consecuencias que esto acarrea a corto (dilación de procesos y plazos), mediano y largo plazo.

Por otro lado, pese a ser cuatro años de gestión, este tiempo es muy corto para hacer una trabajo eficiente con funcionarios eficientes. Y resultará aún más pequeño si la administración se acorta entre el aprendizaje, corregir lo mal aprendido y dar cuenta de las deficiencias que existen. Por ello, considero de vital importancia que quienes formen parte del equipo de transferencia de gestión sean quienes ocupen los cargos a recibir, ya que estos técnicamente podrán evaluar que exista una correcta transferencia de poderes. Además, con la información útil, correcta y necesaria, podrán hacer que la gestión cuente con la fluidez requerida desde los primeros días. Lo vital aquí es que se tenga funcionarios de confianza eficientes que permitan que un alcalde pueda empoderarlos sin tener que preocuparse después, haciendo una gestión más fluida y menos burocrática.

sumillas_eleccion_funcionarios.jpgFinalmente, recordemos que es saludable que exista en los gobiernos locales un respeto profundo entre lo técnico y lo político porque se da un escenario donde el técnico deberá respetar las decisiones políticas, en tanto y en cuanto el político respete las decisiones de carácter técnico y normativo para una armoniosa decisión final en beneficio de la comunidad. Esto en un marco donde no se restringe la delegación de la toma de decisiones por el propio hecho de conservar la centralización de la autoridad.

Este binomio de lo técnico y lo político es finalmente un trabajo de equipo con habilidades complementarias supuestamente comprometidas con un propósito común y una serie de metas de lo cual son responsables solidarios. Para ello, expresamos que hay que tener en cuenta aspectos como la motivación, induciendo a los funcionarios y servidores a alcanzar un alto desempeño, el llamado empowerment, que no es otra cosa que los equipos de todos los niveles, en este caso de las municipalidades, que tienen el poder de tomar decisiones sin tener que requerir a la autorización de sus superiores -obviamente respetando las normas internas de la institución- llámense manuales, reglamentos, directivas, etc. Pero para que funcione esta figura deberá necesariamente contarse con las personas idóneas para cada cargo, como lo venimos manteniendo.

¿Cómo cree que será la gestión de los gobiernos municipales y regionales de cara a los próximos cuatro años?



Esta entrada contiene un artículo de:
Juan Carlos Leonarte
Mg. con mención en Control y Gestión Gubernamental. Abogado, Universidad San Martín de Porres. Actualmente se desempeña como asesor en gestión y control en gobiernos locales, catedrático del Centro de Altos Estudios Nacionales - CAEN, Colegio de Abogados de Lima. Asesor Externo del Estudio Muñiz, Ramírez, Pérez-Taiman & Olaya. Profesor del Programa de Gestión Municipal - CIVIS de ESAN.
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