La vacuna llega al Perú: ¿Cuánto mejorarán las perspectivas económicas?

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La llegada de la vacuna contra la COVID-19 al Perú abre una nueva etapa en la lucha contra el virus. ¿Cuál será su impacto real en la economía del país?

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La llegada de los primeros lotes de vacunas contra la COVID-19 aumenta la esperanza de una eventual recuperación económica para el país en el transcurso del año 2021. Sin embargo, esta proyección también dependerá de otros factores relacionados, como la duración del confinamiento en las zonas de mayor riesgo y el nivel de eficiencia en la distribución de las vacunas.

Evolución económica

Desde marzo hasta diciembre del 2020, el Perú pasó de ser uno de los países con mayor crecimiento económico de América Latina a ser el más golpeado por la COVID-19 en la región. La caída del producto bruto interno (PBI) se produjo porque la única medida que tuvo el Gobierno para contrarrestar a la pandemia fue el confinamiento de toda la población, a diferencia de vecinos como Chile, donde esta acción se aplicó de manera más focalizada. 

Según las proyecciones de diversas instituciones, la economía peruana mejoraría desde un 7 % hasta un 12 %, al cierre del 2021. Esta recuperación se explica por dos razones. La primera es el aumento de la confianza del consumidor. Al saber que más personas están vacunadas, habrá más seguridad a la hora de visitar los centros comerciales y adquirir nuevos productos o servicios. Esta situación también impulsará la generación de nuevos empleos.



Al saber que más personas están vacunadas, habrá más seguridad a la hora de visitar los centros comerciales y adquirir nuevos productos o servicios. Esta situación también impulsará la generación de nuevos empleos.

La segunda razón va por el lado de los pequeños y medianos empresarios, quienes también se sentirán más seguros al ver que la demanda de sus productos aumenta. Este factor impulsará la inversión en el sector. Sin embargo, hay que recalcar que ambos factores estarán asociados al tiempo que dure el confinamiento y a cuán rápido el Estado pueda distribuir las vacunas entre la población.

Negocios en peligro

Un aspecto preocupante en medio de toda esta coyuntura tiene que ver con aquellos negocios que se vieron obligados a cerrar durante el primer confinamiento del 2020 y que, tras haber sobrevivido, ahora nuevamente se ven golpeados por este nuevo encierro y corren el riesgo de quebrar. En ese sentido, mientras se espera que la vacuna llegue a más personas, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), junto con otros organismos especializados, podrían trabajar un segundo crédito Reactiva.

Si bien se criticó a este programa por no llegar a todas las empresas que lo necesitaban y demorar en el otorgamiento de los créditos, fue crucial para evitar que se rompiera la cadena de pagos durante el 2020. Ahora es indispensable brindarle un poco de oxígeno a todas estas empresas agotadas y acogotadas, al límite del endeudamiento y sin tantos clientes. Además, son las que más generan empleo. Recordemos que solo en Lima Metropolitana la tasa de desempleo ya se encuentra en 14 % de acuerdo a cifras del último trimestre (octubre-diciembre).

Retos pendientes

Aunque todavía es muy pronto para elaborar proyecciones de la economía peruana al cierre del año, se estima que tendríamos cifras más sólidas entre mayo y junio, ya que para entonces se conocerán los resultados de las elecciones y se habrá vacunado a un número considerable de personas. Todo ello aumentará la confianza de los empresarios y los consumidores por igual. 

A partir de Fiestas Patrias, el Estado debe aprovechar al máximo toda su experiencia previa para gestionar la pandemia y el Ministerio de Salud tiene que disponer de toda la logística necesaria para que la distribución se realice a un ritmo adecuado. Este también será el mayor reto de la administración Sagasti en lo que resta de su mandato. 

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