Más allá del Colca y Santa Catalina: el gran potencial turístico de Arequipa

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Arequipa se ha posicionado como uno de los principales destinos turísticos del Perú e, incluso, del mundo. La revista Forbes la ubicó como la sexta ciudad más cool de todo el mundo para descubrir este año, superando a otras gigantes como El Cairo (Egipto) y Medellín (Colombia). La clave del éxito radica en su mezcla de estilos arquitectónicos, la implementación de deportes de aventura y su variada oferta gastronómica.

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Según la Gerencia de Comercio Exterior y Turismo del Gobierno Regional de Arequipa, el sector Turismo en el departamento crecería hasta un 20 % a fines del 2018. Solo durante los primeros seis meses del año, la visita de turistas extranjeros y nacionales creció en un 15 %, en comparación al 2017. El aniversario de Arequipa será otro motivo para impulsar su crecimiento. 

El impacto del turismo en la economía arequipeña es importante, ya que puede recaudar hasta 30 millones de dólares anuales. Un extranjero gasta al día entre 100 y 120 dólares, mientras que nuestros compatriotas gastan hasta 120 soles diarios. El potencial es tan evidente que la cadena hotelera Hilton invertirá 5 millones de dólares en los próximos meses para construir un hotel cinco estrellas. 

Potencial por explotar

Hoy, los principales atractivos en la región aún son el valle del Colca, en Caylloma, y el Monasterio de Santa Catalina, en el Centro Histórico. Para promover el turismo en toda la región, el Gobierno regional ha culminado la carretera a Cotahuasi, en la provincia de La Unión, y la carretera Ayo-Huambo, que unirá el valle de los Volcanes con el valle del Colca. La Ruta del Pisco y la Ruta del Sillar se suman a la oferta turística. 

En julio, el valle del Colca registró una nueva cifra récord al recibir más de 34 000 visitantes, cifra superior a la obtenida en el mismo periodo del año pasado (32 919 turistas), según Rómulo Tinta, alcalde provincial de Caylloma. Agosto también sería un mes favorable por el aniversario de Arequipa, ya que muchos de los turistas que llegan a la ciudad optan por visitar este atractivo.



El reto de las autoridades arequipeñas es tomar conciencia de que el turismo es una actividad económica, en lugar de una caja chica que financia sus campañas.

El flujo turístico en el valle del Colca es auspicioso. Se prevé que al finalizar el año la cifra de visitantes superará los 280 000, superior a la registrada el 2017, cuando arribaron 250 000 turistas. Este año, la provincia de Caylloma participará en el Pasacalle Regional 2018 con motivo del aniversario de la Ciudad Blanca, en el que presentarán la danza carnavales de Chivay. 

Entre otras iniciativas, la comuna distrital de Achoma, en la provincia de Caylloma, propuso la creación de dos nuevos observatorios turísticos en el valle del Colca, denominados Mirador de Achomani y Mirador del Volcán Sabancaya. En el ámbito urbano, el Ministerio de Cultura inició en julio un proyecto piloto para la recuperación, conservación y puesta en valor del patrimonio cultural inmueble, que comprende a la provincia y distrito de Arequipa, centrado en su zona monumental. 

Deficiencias y retos pendientes

La Unión es una de las provincias arequipeñas con mayor potencial turístico en la actualidad, con aguas termales, cataratas y bosques de puya Raimondi, además de poseer parajes ideales para practicar canotaje, caminatas y parapente. Sin embargo, su municipio invirtió menos del 1 % de su presupuesto para promocionar el turismo en la zona durante los últimos cinco años, según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). 

Las principales deficiencias en turismo se reflejan en las vías de comunicación, los servicios, la información y la capacitación de la población, así como en la infraestructura básica en miradores y señalización. Más allá de Santa Catalina y el Colca, la región dispone de otros atractivos importantes, como Santa Teresa, el Museo Santuarios Andinos, donde se encuentra la momia Juanita, y la Catedral, pero hacen falta más iniciativas para promoverlos. 

En el resto de la región es clave potenciar los valles del pisco, como Vítor y Majes, así como las reservas naturales abandonadas, como Salinas y Aguada Blanca, Chala-Acarí, y el Santuario de Mejía. A su vez, se debe impulsar el valle de los Volcanes y el nevado Misti, que es donde nace el río Amazonas. Si se promoviera un turismo más especializado, no solo masivo, la estadía promedio de los turistas sería de 12 a 15 días. 

El reto de las autoridades arequipeñas es tomar conciencia de que el turismo es una actividad económica, en lugar de una caja chica que financia sus campañas. Además, su impulso no implica solo desarrollar pasacalles o espectáculos de baile, sino también congresos, conversatorios, charlas u otras actividades académicas. Es clave fijar una política única de desarrollo turístico, con iniciativa del Gobierno regional.

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