
A lo largo del tiempo, las empresas han experimentado técnicas que las permitan mejorar sus procesos y ser más innovadoras. Una de ellas es el brainstorming (tormenta de ideas) o lluvia de ideas, como se la conoce popularmente en el país.
El término brainstorming fue utilizado por primera vez por el publicista estadounidense Álex Osborn. Él logró demostrar que a través de esta práctica se obtienen mejores resultados porque aumenta la creatividad entre los involucrados en el proyecto y, además, se fomenta un entorno colaborativo.
En la gerencia de proyectos, la técnica de tormenta de ideas se utiliza en muchos de sus procesos desde el inicio del proyecto. Por ejemplo, en el proceso de desarrollar el acta de constitución para recopilar datos y soluciones, o ideas a partir de los interesados, expertos en la materia y miembros del equipo. También, en el proceso de desarrollar el plan para la dirección de proyectos, donde se utiliza frecuentemente para recopilar ideas y soluciones sobre el enfoque del proyecto, y donde los participantes son los miembros del equipo del proyecto, expertos e interesados. Asimismo, en los procesos de recopilar los requisitos para generar y reunir múltiples ideas relacionadas con el proyecto y producto. Además de, en los procesos de planificar la gestión de calidad, identificar los riesgos e identificar a los interesados del proyecto.
La lluvia de ideas es una herramienta de trabajo que potencia la creatividad de los equipos para encontrar soluciones a situaciones concretas. Generalmente, estas sesiones de brainstorming se realizan en un ambiente más relajado, pues el objetivo principal es que las ideas fluyan.
Para poder desarrollarla de manera efectiva, los directores de proyecto deberían crear un ambiente que facilite el trabajo en equipo, y motivarlo continuamente proporcionando desafíos y oportunidades, por lo que es necesario tener en cuenta ciertos aspectos:
La lluvia de ideas resulta muy útil para todo tipo de organizaciones. Esta práctica resulta positiva para incentivar la propuesta de ideas no solo en el momento que estén atravesando un problema, sino para estar mejor preparados antes las posibles crisis del futuro.
Entre sus principales ventajas destacan:
En conclusión, la lluvia de ideas es una práctica ideal que cualquier organización debe poner en marcha, esté atravesando una crisis o no. La innovación es fundamental en cualquier momento y es lo que les permitirá a las empresas prevalecer en el tiempo.
Fuentes:
Brainstorming: la tormenta de ideas que hará mejor a tu empresa (y a tus empleados)
Cómo hacer una lluvia de ideas: 15 técnicas para despertar la creatividad
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