Recetas para mejorar el sector Salud

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La nueva gestión del Ministerio de Salud ya ha establecido sus ejes de acción para que la población cuente con un sector eficiente. ¿Qué se debe hacer para que estos planes se materialicen y no queden en mensajes declarativos?

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En la primera entrega analizamos los problemas de salud del Perú y qué se puede hacer para curarnos de una enfermedad que afecta al sector y a los ciudadanos por muchos años. En este artículo quisiéramos hacer algunas reflexiones en torno a la entrevista que el ministro de Salud, Fernando D´Alessio, ofreció a El Comercio sobre la situación de este importante sector y las propuestas que tiene en mente para su presente gestión. 

Liderazgo y orden 

Muchos de los cambios deben ser empezados por la cabeza de la institución. Si el líder no tiene las cosas claras, muy poco se podrá avanzar y lograr, no vasta con la buena voluntad. El ministro mencionó varios ejes de acción: atención primaria, abastecimiento de medicamentos, gestión del recurso humano e infraestructura. Estos puntos fueron abordados en un Foro en ESAN el año pasado y también fueron mencionados por la anterior ministra de salud Patricia García en el CADE-2016, pero se quedaron muy declarativos. Ahora, esperamos que con la experiencia y capacidad del nuevo ministro estos ejes de acción se materialicen y veamos resultados concretos en cada uno de ellos.



Muchos de los cambios deben ser empezados por la cabeza de la institución. Si el líder no tiene las cosas claras, muy poco se podrá avanzar y lograr, no vasta con la buena voluntad.

Una de las cosas que falta en el sector salud es "orden" en sus instituciones públicas. Desde el ente rector hasta los centros médicos se necesita orden para hacer normas, para hacer presupuestos, para mejorar procesos, para trabajar con el personal (médicos, enfermeras, técnicos, etc.), para realizar compras, es decir, si queremos cambiar se necesita orden. Para llevar adelante los cambios se necesita liderazgo y constancia en la implementación. Si el lema del ministro es orden, vamos por buen camino. 

Empoderamiento de los gestores 

Estoy convencido -y la evidencia lo apoya- de que los mejores gestores en salud son los médicos gestores o administradores, pero la formación de los médicos en este campo no tiene una estructura y aprenden desorganizadamente. Van incorporando conceptos en el transcurso de muchos años lo que no les permite tener todas las herramientas de gestión oportunamente cuando están frente a una responsabilidad o asumen una dirección. Hay responsabilidad compartida entre los médicos y las universidades en este aspecto. 

El sector salud está retrasado en incorporar herramientas que a otros sectores les ha permitido avanzar en calidad, productividad, eficiencia, etc. Por lo tanto, es imprescindible que todo médico sepa conceptos de gestión y administración básica, así como sabe de estadística, farmacología u otra materia básica. Esto porque frente a cada paciente, el médico debe entender de medicina basada en evidencia, pero también de costo-efectividad, de evaluación de tecnología de salud, de resultados sanitarios, de procesos y costos, etc. Es imprescindible tomar medidas para la formación en gestión de los médicos actuales y, sobre todo, de los futuros médicos que se forman en las universidades. 

Sistemas de salud y gestión de hospitales 

Los sistemas de salud son complejos y adaptativos y podemos separar a los actores en solo dos grupos: por un lado, la población; y, por otro lado, los encargados de la rectoría, la articulación, el financiamiento y la prestación. Dentro de este segundo grupo hay varias formas y el sistema de salud peruano es segmentado. 

Del análisis internacional y de la experiencia nacional es importante separar cada una de las funciones, es decir, el Ministerio de Salud debe dedicarse a su rol rector y fortalecer la capacidad de gestión de las redes; los directores de las redes y de los hospitales deben ser empoderados, tener la capacidad y flexibilidad para una buena gestión; los financiadores también deben tener una función clara. Por lo tanto, creo que es un error incorporar funciones de prestación en el Ministerio de Salud que tiene función de rectoría y de fortalecimiento por las siguientes razones: 

  • No permite mejorar la institucionalidad, después de que una persona deja un cargo los cambios o mejoras deben continuar.
  • No permite asignar responsabilidades y poder exigir resultados. Se debe gestionar el conocimiento e incorporar las mejores practicas y no caer en que todo lo anterior esta mal y hay que empezar de cero de nuevo.  
  • No se puede gestionar con el principio de control central, sino, desde el empoderamiento como estrategia. Todo alto directivo sabe cuáles son los niveles de gestión necesarios dentro de una organización para que este funcione. 
  • No permite disminuir la burocratización del sector público de salud que tanto criticamos. 
  • No permite lograr resultados en el corto y mediano plazo; se debe tener el objetivo claro y conocer la realidad que enfrenta; entonces, se puede establecer una estrategia y un plan de acción. Si no hay orden, no se puede plantear querer cambiar el modelo y las reglas de juego. 

Seamos positivos, en el sector salud hay mucho por mejorar, lo importante es que sabemos cómo. 

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