
Tal como ocurre con nuestro propio nombre, la manera en que nos comportamos y comunicamos también nos vuelve únicos y nos diferencia de los demás. Bajo esa idea, la identidad corporativa pasa a ser la forma en que una organización se proyecta ante el público y comunica su promesa de valor ante distintos grupos de interés.
Según Carlos Suárez Sanz, profesor del Diploma Internacional en Comunicación Corporativa de ESAN, "cada vez que un cliente, proveedor o trabajador se pone en contacto con los mensajes que emite la empresa -sea directamente, a través de los medios de comunicación o de las redes sociales- se materializa la identidad de la misma".
Para las compañías y grandes corporaciones, las pequeñas empresas, e incluso para las personas que simplemente administren un servicio, la identidad representa un valioso activo. Es lo que representa la organización, lo que proporciona valor al consumidor. La identidad corporativa diferencia un negocio de otros y comunica sus objetivos, filosofía y valores al público.
Se trata también de una expresión física de la marca, de una extensión de la cultura mostrada a través del estilo de comunicación y el comportamiento que plasman la imagen del negocio. De esta manera, la identidad corporativa expresa la personalidad de marca, la distinción con respecto a la competencia.
Puede tomarse también como una colección de componentes visuales, colores, símbolos, palabras y diseños que conforman la representación visual del negocio. Como tal, la identidad visual es uno de los elementos dominantes dentro de la identidad corporativa, por representar el factor más visible para los clientes.
Estos componentes visuales incluyen logotipos, marcas, símbolos, tipos de letra, nombres, eslóganes, esquemas de color, diseño de papelería, decoración de edificios y anuncios. Incluso códigos de vestimenta y uniformes. Asimismo, comprenden los dispositivos de apoyo como el sitio web de la compañía, sus plataformas de redes sociales y la tarjeta de la misma.
Según una encuesta reciente a 720 ejecutivos, las empresas con una identidad más sólida superaban a las demás en un 25 % (en términos del TSR promedio anual entre el 2010 y 2013). Fortalecerse en dicho aspecto presenta los siguientes beneficios:
En conclusión, una compañía que invierte en su identidad corporativa indica que está aquí para quedarse, transmite que habla en serio acerca de tener éxito, le da al cliente una sensación de confianza.
Artículo relacionado:
¿Te interesó esta información? ¡Entérate más en Conexión ESAN!: "Comunicación Corporativa: una necesidad".
Fuentes:
Booz & Company (2013). "What drives a company's success? Highlights of survey findings". Strategy&.
Balmer, John (2008). "Identity based views of the corporation". European Journal of Marketing.
Portal de negocios de ESAN Graduate School of Business. Desde el 2010 difunde contenido de libre acceso (artículos, infografías, podcast, videos y más) elaborado por los más destacados especialistas. Encuentra contenido en más de 15 áreas y sectores como Administración, B2B, Derecho Corporativo, Finanzas, Gestión de Proyectos, Gestión de Personas, Gestión Pública, Logística, Marketing, Minería, TI y más. ¡Conéctate con los expertos de ESAN y aumenta tu conocimiento en los negocios!
En medio de un mercado laboral marcado por la incertidumbre, los trabajadores técnicos están liderando el crecimiento en sueldos y empleabilidad, impulsados por una demanda que supera ampliamente la oferta disponible. César Puntriano, profesor de ESAN Business Law, explica en Gestión sobre las razones de este fenómeno y los retos que plantea para empresas, Estado y profesionales.
¿Y si el principal obstáculo para acceder a una vivienda no fuera el dinero, sino la falta de información?
En el Perú, millones personas generan ingresos y ahorran con disciplina, pero siguen fuera del sistema hipotecario por no poder demostrarlo. Sin embargo, la verdadera brecha no es financiera, sino informativa, ya que los modelos tradicionales de riesgo están dejando fuera a un mercado con enorme potencial.
Pedro Sevilla Almeida, director de la Maestría en Gestión y Desarrollo Inmobiliario de ESAN, analiza en Gestión esta paradoja y plantea una nueva forma de entender el acceso al crédito.
En un entorno donde la ejecución define la competitividad, gestionar proyectos ya no puede limitarse al control y seguimiento. La evolución hacia una PMO Inteligente marca este cambio: integra datos, analítica avanzada e inteligencia artificial para optimizar portafolios, reducir desviaciones y automatizar decisiones clave. Eddy Morris, director de la Maestría en Project Management de ESAN, analiza cómo este enfoque transforma la gestión de proyectos en un sistema predictivo y estratégico capaz de generar valor sostenido.