
La necesidad del Gaseoducto Sur Peruano (GSP) empezó en el año 2008, cuando el gobierno de aquel entonces le concedió a la empresa Kuntur el derecho de construir, a su propio riesgo, este proyecto, pensando que existía la demanda suficiente y el gas natural disponible para poder financiar por si solo la obra.
Posteriormente, el tiempo indicó que el gasoducto requería de garantía de ingresos, tal como se le otorgó al que viene desde Camisea hasta Lima (en manos de TGP) y a otros proyectos energéticos como las centrales hidráulicas, eólicas, solares y las líneas de transmisión.
Un aspecto importante a considerar, es que muchas personas han confundido el Costo del Servicio (CS) con la Inversión. El primero de ellos implica al segundo e incorpora también los costos de operar y mantener el sistema por treinta años. Al incorporar al CS el concepto de operación a treinta años, el concesionario (dueño de los ductos) debe asumir un perfil de gastos operativos en dicho periodo, lo cual implica un riesgo de estimación que eleva el monto de la oferta.
Lo importante es que con el CS ofertado para el GSP, la tarifa básica será igual a 2.3 dólares por millar de pie cúbico (US$/kpc), que es muy superior a la tarifa de TGP (1,1 US$/kpc).
La Ley 29970 (data de diciembre del 2012), que procura la descentralización de la generación eléctrica por un tema de seguridad energética y que sirve de base al concurso, concibió este proyecto como necesario porque el alto costo de producir electricidad en el Perú.
El costo de generar electricidad con hidroeléctricas es cercano a los 69 US$/MWh y el hecho de producirla en Lima con gas natural y transportarla al sur mediante líneas eléctricas también tiene un costo superior (57 US$/MWh) al de producir la electricidad en el sur con el mismo gas y pagando la nueva tarifa del GSP.
La iniciativa del GSP no solo permitirá abaratar costes sino que servirá para desarrollar otras industrias en la zona. Asimismo, el sector eléctrico apoya el financiamiento del GSP porque le es ventajoso al usuario eléctrico, tal como se muestra en la figura.
Hoy el sur tiene instalado 500 MW de reserva fría (turbinas de gas a ciclo simple con un costo de generación de 283 US$/MWh) y con el nodo energético incrementará 1,000 MW en el 2017. Este tipo de generación está esperando al gas natural, ya que operar las centrales significaría un costo cinco veces mayor al gas natural.

En la figura se ha tratado de colocar la estructura de costos de generación comparando el gas natural y la hidráulica. Para el gas natural se asume que la central puede operar en Lima o en el sur con diferencias sólo en los costos de transporte.
¿Considera que las condiciones están dadas para el desarrollo del Gasoducto Sur Peruano?

Ingeniero Mecánico Electricista por la Universidad Nacional de Ingeniería - UNI. Ha sido Viceministro de Energía en el 2011, Especialista en Generación y Transmisión; así como Gerente de la División de Gas Natural de la Gerencia de Regulación Tarifaría de OSINERGMIN. Consultor independiente en Regulación Energética y Planificación Energética en diversas empresas públicas y privadas. Magister en Administración de Negocios de ESAN. Cuenta con estudios de Postgrado en Regulación del Gas Natural en PDVSA – Venezuela y en Planificación Energética en la UFRJ – Brasil, con estudios completos de Maestría en Energética de la UNI.
Indecopi aún tiene pendiente evaluar la reciente compra de las operaciones de Enel en el Perú por parte de la empresa china Southern Power Grid. Si esta se aprobara, ¿qué implicancias tendría para el mercado peruano?