El reto de la inclusión en el sector agroindustrial

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En los últimos años, este sector ha experimentado crecimientos sustanciales, pero aún queda un largo camino que recorrer. Hay potencial y por ello es vital continuar formando los mercados para que estos puedan florecer, y en este contexto, el rol del Estado es clave para alinear los intereses. Sin embargo, otro segmento sigue rezagado: la agricultura tradicional.

Los agricultores tradicionales, que concentran a una gruesa parte de los pobres del país, no tienen acceso al financiamiento. ¿Cómo acercar el mercado hacia ellos? ¿Cómo hacer que las leyes de la oferta y la demanda comiencen a funcionar en un escenario como éste?

Un aspecto que debe ser abordado es continuar desarrollando la infraestructura del país que permita conectar a los pueblos alejados y olvidados. Por ejemplo, resulta inaudito que viajar de Lima a una ciudad estupenda y llena de sorpresas gratas como Chachapoyas, con potencial agrícola, turístico, energético, entre otros, pueda tardar más que viajar de Lima a Madrid, incluso es necesario hacer uso del avión y luego de varias e interminables horas de viaje por carretera.

Este caso pone en evidencia la fragmentación del territorio nacional, y la desvinculación del campo con las urbes, estas últimas con posibilidad de hacer economías de escala, y que fomentan oligopolios, que juegan a favor de ellas y en gran medida en desmedro del campo.

Otro aspecto que debería ser promovido es mejorar o hacer llegar el crédito a los agricultores más alejados. Esta es una tarea sumamente complicada. Sin acceso al crédito, la posibilidad de hacer pequeñas mejoras a las formas de producción tradicionales resulta cuesta arriba, difícil de alcanzar, cuando no imposible.

Los agricultores rurales están marginados por la casi inexistente infraestructura que los condena al "exilio", y marginados al acceso de los mercados financieros, con lo cual nunca podrán realizar inversiones, por pequeñas que estas sean.

sumilla_reategui_agricultura2.jpg El reto de las entidades abocadas a financiar a la gente pobre del campo es descomunal, y de su resultado está en gran medida el que la inclusión pueda avanzar. ¿Cómo hacer para que las entidades financieras puedan llegar lo más posible a su público objetivo? Deben asumir esa tarea y no esperar que la gente pierda horas de trabajo, incluso días para llegar a las oficinas de los bancos en busca de un poco de capital.

Es el momento de buscar formas creativas y alternativas para acercar toda una gama de servicios a las poblaciones rurales.

¿Cómo cree usted que las entidades financieras pueden acercarse a los agricultores con menos recursos?



Profesora Ana Reátegui
Esta entrada contiene un artículo de:
Ana Reátegui Vela
Profesora del área de Finanzas, Contabilidad y Economía MA, ESAN, Perú. Diploma de Estudios Superiores Especializados en Comercio Internacional, DESS, Université Val de Marne, París, Francia. Economista, Universidad de Lima, Perú.
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