Los problemas para el nuevo proyecto del gasoducto al sur

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El ministro de Energía y Minas presentó en la Comisión de Energía y Minas del Congreso el proyecto "integral" del Gasoducto Peruano del Sur (GPS), que impulsará un nodo energético y un polo petroquímico en el sur del país. Este GPS es totalmente diferente al Gasoducto Andino del Sur (Gansur), que el gobierno parecía apoyar y financiar en un inicio.

La primera cosa que preocupa es que no hace mucho se había anunciado hasta dos polos petroquímicos, y ahora se habla de dos gasoductos en el sur del país. Otro tema -que por cierto no es poca cosa- es que el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, haya dicho que este gasoducto podría estar listo en tres años.

Esto también preocupa pues el tiempo aparentemente sería muy corto, más aún ahora que tenemos otro ente encargado de los temas regulatorios en aspectos ambientales (Senace). Por otro lado, el manejo de los derechos de la tierra es un problema que, de no ser resuelto, impactaría no solo en la promesa, sino que generaría otro caldo de cultivo de ulteriores laberintos sociales.

El hecho de que el GPS vaya a concurso, en licitación pública internacional, en dos tramos; es decir, un primer tramo desde donde se extrae el gas natural de Camisea, en Malvinas, recorriendo Chiquintirca, Quillabamba y Anta, tramo llamado zona de seguridad porque su recorrido hasta Chiquintirca es similar al gasoducto de la empresa TGP, que va desde Malvinas hasta Pisco y servirá de reemplazo en caso el gasoducto de TGP tenga algún problema. Y, un segundo tramo que partirá de Anta y recorrerá Espinar, Arequipa, Matarani e Ilo, formando un polo petroquímico (y siguen con los polos) en base al etano que llevaría un ducto paralelo.

Al respecto, existen otras polémicas en cuanto a este tema, pues se percibe la existencia de una falta de financiamiento y la segunda -más grave aún- si es que hay suficiente gas natural. Merino indicó que el primer tramo se financiará con la Central Térmica (CT) de Quillabamba, que será de 200 MW. Aquí el tema es que es poco probable que dicha CT pueda financiar todo el tramo.

Para el financiamiento del segundo tramo se espera la constitución de un nodo energético en la costa sur que será garantizado por el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN), es decir, es una esperanza y de financiamiento millonario. Por lo pronto, hasta ahora solo una empresa (Orica) ha mostrado interés en invertir en algún proyecto energético en el sur del país.

El ministro también ha dicho que el gas natural que proveerá al GPS será de 2 trillones de pies cúbicos (TCF) del Lote 88 y otros provenientes de los lotes 57 y 58, que no están certificados. Aquí, cabe mencionar que el gas del Lote 88 no ha sido recuperado en la práctica y solo se podría disponer de 1 TCF del Lote 88 ya acordado previamente, lo cual nuevamente preocupa tanto el financiamiento como la sostenibilidad de su operación.

Un tema a tener en cuenta -y que de hecho podría impactar en el "bolsillo" y, por ende, en el sostenimiento de la operación- es la validación de la propuesta en cuanto al manejo de tarifas, ya que esta sería de US$ 1.23 por millar de BTU (mBTU), debido a que la tarifa del actual gasoducto de TGP para el sector eléctrico -que es la más baja- es de US$ 1.40/mBTU. Aún así, vale la pena validarla.

Otra tema importante y que tiene que ver con aspectos políticos-legales es que este nuevo proyecto debería estar en un proyecto de ley y no modificar totalmente el proyecto N°1396 para incluir el GSP. Entonces, se requiere de una transparencia para evitar problemas posteriores.

Finalmente, algunos aspectos que vale la pena tomar en cuenta respecto de estas idas y vueltas:

Hace cuatro meses, el ministro Merino defendía el proyecto de ley N° 1396 por el etanoducto, que significaba la instalación de una planta de separación en Humay (Pisco) y desde ahí partiría un ducto llevando el etano hacia el sur del país, presuntamente a Ilo. El etano es el insumo para la constitución del polo petroquímico. Es cuando Merino anunció la constitución de dos polos: uno del etanoducto y otro vinculado al Gansur.

sumillas_nunez_gasoducto.jpg Para la justificación de este nuevo proyecto, Merino tuvo que admitir que con el GPS ya no era necesario construir el famoso proyecto de un etanoducto de Pisco al sur, al que tanto defendió irracionalmente Merino. Es que el nuevo GPS incluirá un ducto que llevará el etano a Ilo, donde se constituiría el polo petroquímico.

Otro tema es que Merino también tuvo que ratificar que este proyecto del GPS es alterno al de Gansur, aunque el recorrido es parecido. Merino dijo que el Gansur es una iniciativa privada de Kuntur y que esta empresa privada lo puede desarrollar por su propia cuenta.

Recordemos que Kuntur estuvo esperando durante largos meses un financiamiento del Gobierno para empezar la construcción de su gasoducto, pero la elevación de su costo de inversión, desde los US$ 1,300 millones planteados inicialmente hasta los US$ 6,000 millones anunciados en junio del 2012, hizo que este proyecto no fuera factible y obtuviera un veto del Ministerio de Economía y de la CAF.

¿Considera viable la construcción del nuevo proyecto de gas al sur del Perú que incluirá polos petroquímicos?



Esta entrada contiene un artículo de:
Alfonso Núñez
Magíster en Administración UNMSM. Magíster en Liderazgo del Project Management Institute (Project Management Institute Leadership Master Class). Magíster en Gestión y Desarrollo ICTE, Certificación de Project Management Professional (PMP) por el Project Management Institute (PMI).
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