El protocolo y la etiqueta empresarial como componentes de tu marca personal

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La marca personal es la huella que dejamos en las personas. Parte de ella es el recuerdo de una interacción, la misma que estará influenciada en gran medida por la forma en que nos comportemos o interactuemos con ellas.

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Antiguamente se consideraba que el protocolo y la etiqueta eran requeridos, principalmente, para actividades diplomáticas, militares y oficiales en general. Se empleaban donde eran necesario seguir códigos de orden (precedencia), lugar (ubicación) y tratamiento (reconocimiento de la autoridad) que nos ayudaran a que los protagonistas de dichos actos recibieran un trato respetuoso.

Siempre se ha asociado el concepto de protocolo con el de etiqueta, por lo que vale precisar:

Protocolo es: "Saber estar"

Etiqueta es: "Saber ser"

El protocolo y la etiqueta en los profesionales

A medida que nuestro conocimiento y formación académica van incrementándose -y con ellos las oportunidades de ascender a posiciones de mayor responsabilidad corporativa- son las habilidades sociales las que empiezan a ser relevantes. Estas habilidades son puestas a prueba en nuestro diario quehacer profesional cuando tenemos que interactuar con personas de distintas jerarquías y -muchas veces- culturas. Vayamos de lo más simple y cotidiano a lo más "sofisticado".



Por muy planas que sean hoy las comunicaciones, no debemos perder de vista que siguen existiendo jerarquías.

El primer contacto

El saludo es la primera muestra de cortesía a la que todos en algún momento nos vemos expuestos. Si estás en alguna industria donde tienes que interactuar con profesionales de culturas de alto o bajo contexto, es fundamental que sepas si puedes estrechar la mano de una mujer de algún país del Medio Oriente. Por ejemplo, los asiáticos prefieren no estrechar la mano de sus pares, a menos que estén muy occidentalizados.

Algo tan básico como contestar o no un email dice mucho de quién eres. Esa es parte de tu marca y está relacionada con la etiqueta, con la educación, llegando a tocar principios de networking. La excusa de que eres una persona muy ocupada quedó obsoleta.

Por muy planas que sean hoy las comunicaciones, no debemos perder de vista que siguen existiendo jerarquías y podemos ser directos sin caer en el exceso de confianza, o ser tomados por "desubicados". La línea es muy delgada.

La prueba de fuego

Yendo con lo más sofisticado, algunos directivos, antes de tomar la decisión final de contratación de un gerente de alta dirección, lo citan a un restaurante a cenar y le piden que elija el vino que acompañará la cena. En ese momento evalúan cómo se desenvuelve en una situación más social. Ello puede considerar incluso tocar temas de geopolítica y cambio climático durante la conversación, no solo es hablar de trabajo. ¿Te sentirías cómodo?

No olvidemos que los ejecutivos son hoy embajadores de marca, representan a la empresa en la cual trabajan, y es probable que ésta tenga sus códigos de protocolo y etiqueta no solo en lo interno. Preocúpate por dejar la mejor impresión no solo de tu desempeño profesional. Que, al salir por la puerta, piensen "qué grato fue conocerte". Dicen que te reciben por cómo saludas y te despiden según cómo te comportas.

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